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domingo, 23 de octubre de 2022

Mangas escritos por autoras III

El tiempo pasa muy rápido: casi sin que nos hayamos dado cuenta, ya estamos otra vez en octubre. Y, como todos los años, con la llegada de este mes viene también la iniciativa #LeoAutorasOct, que busca visibilizar y reivindicar el trabajo de las escritoras. Para ello, todos los años se propone leer a lo largo del mes obras escritas por mujeres y personas no binarias. Si os llama la atención, os invito a que visitéis la página y las redes sociales del proyecto: siempre comparten un montón de contenido y hacen diferentes propuestas de lectura para disfrutar, conocer nombres nuevos y, de paso, reducir la pila de pendientes.

Como todos los años desde que empecé con el blog, en 2022 quería también escribir una entrada sobre mangas escritos y dibujados por autoras que me han gustado mucho o han sido importantes para mí. ¡Y aquí estoy! 😊 Un poco tarde, eso sí, porque he tenido un mes de octubre muy ajetreado… Pero, pese a que las obligaciones me han quitado mucho tiempo, no podía faltar a esta cita. Sin más dilación, ¡empezamos! 🤗

Tokyo girls, de Akiko Higashimura

Comienzo con un manga de una de las autoras de cómic japonés más importantes de la actualidad: Tokyo girls, de Akiko Higashimura, publicada por Planeta Cómic. Cuando se anunció, hace ya un par de años, no pude alegrarme más por su llegada a nuestro mercado: esta mangaka es una gran contadora de historias.

En concreto, Tokyo girls se centra en la vida de Rinko, Kaori y Koyuki, tres treintañeras que no han tenido demasiada suerte en el amor y siguen solteras, mientras a su alrededor otras chicas encuentran pareja y comienzan una vida de color de rosa. Pero no van a tirar la toalla tan fácilmente: antes de que se celebren los Juegos Olímpicos de Tokio, estarán felizmente casadas. Lo que no saben es que la vida no se lo va a poner tan fácil y, desengaño tras desengaño, las tres amigas continuarán reuniéndose en su tasca preferida para compartir sus frustraciones.

Con un tono irónico y bastante humor, Akiko Higashimura nos cuenta las desventuras de sus protagonistas a la vez que pone sobre el papel los muchos prejuicios y dificultades a los que tienen que enfrentarse las mujeres en Japón, y también lo complicado que es no cumplir con una serie de expectativas —sociales o personales— y asumir lo que consideramos un fracaso. Tokyo girls es una de mis series favoritas ahora mismo. En cuanto sale un tomo nuevo, lo devoro: ¡disfruto mucho con estas doñas «y si»! 

Signos de afecto, de Suu Morishita

En segundo lugar, quiero hablaros de otro de mis mangas en publicación preferidos, esta vez por la ternura de la historia: Signos de afecto, de Suu Morishita, editado por Arechi. Antes de que se anunciara la licencia, lo había visto en redes sociales y me había llamado la atención —el estilo de dibujo es muy tierno, en línea con el argumento—, así que me puse muy contenta cuando se confirmó que iba a llegarnos en español. 

El manga comienza con un encuentro casual entre Yuki, una estudiante universitaria con sordera, e Itsuomi, un chico misterioso que habla varios idiomas y siempre está viajando. Durante un trayecto en tren, este ayuda a Yuki a comunicarse con un extranjero y, a partir de entonces, empieza a formarse un vínculo entre los dos. A medida que pasan los días, ambos intercambian mensajes, muestran interés por la vida del otro, se ven en la universidad —no lo sabían, pero comparten campus—… De esa forma, poco a poco se van conociendo y su relación se hace más profunda.

Signos de afecto, como os decía al principio, es un manga muy dulce, lleno de sensibilidad y con un mensaje precioso: la importancia de esforzarse para entender al otro, sea quien sea. En esto se basa el vínculo de los dos protagonistas, que transmiten mucho a través de sus miradas, de sus gestos, de los silencios. 

Skip and loafer, de Misaki Takamatsu

Hay momentos en los que tu vida cambia para siempre, y eso es precisamente lo que le sucede a Mitsumi cuando se traslada a Tokio para estudiar bachillerato en un prestigioso instituto. Desde pequeña ha tenido claro que ha venido este mundo para convertirse en alguien importante —¡de hecho, su gran aspiración es trabajar en el Gobierno!— y su mudanza es un paso más hacia su objetivo. Eso sí, no contaba con encontrarse en su camino varios problemas y obstáculos: las complicadas líneas de metro, la dificultad para orientarse en una gran ciudad, un comienzo de curso un tanto bochornoso… Además, tampoco es la mejor a la hora de relacionarse. Por suerte, enseguida se hace amiga de Shima, su guapísimo compañero de clase, y de otros estudiantes, quienes la ayudarán en su nueva vida.

Si buscáis una historia amena y desenfadada, sin duda Skip loafer es una buena opción. Sabía que me iba a gustar —ya había leído a la autora en La barca de los canarios, un tomo único con el que Milky Way Ediciones nos la presentó antes de embarcarse en la publicación de las «aventuras» de Mitsumi—, ¡pero no que iba a parecerme tan divertida! La protagonista tiene mucha personalidad y me resultó sencillo conectar con ella: al fin y al cabo, todos hemos tenido que adaptarnos a ciertos cambios y ese proceso no siempre es fácil. Además, la lectura deja con una sensación de buen rollo muy agradable gracias a la protagonista, su empeño por salir adelante y los vínculos que, poco a poco, va forjando con sus nuevos amigos.

My broken Mariko, de Waka Hirako

My broken Mariko, publicado en español por Milky Way Ediciones, fue el debut de Waka Hirako, su primera obra larga, ¡y menuda forma de empezar una carrera! La autora consiguió escribir y dibujar una historia desgarradora que ha llegado al corazón de infinidad de lectores y se ha hecho con importantes galardones, todos muy merecidos: el viaje de su protagonista, Shiino, en busca de una redención personal es muy emocionante, también por la narrativa de Hirako.

El desencadenante de los acontecimientos es el momento en el que Shiino descubre que su mejor amiga, Mariko, se ha suicidado. Es entonces cuando, en su interior, la culpa comienza a torturarla, pues siente que podría haber hecho algo por ella. A decir verdad, Mariko nunca lo tuvo fácil: su vida estuvo llena de desgracias. Sin embargo, Shiino se percata de que aún puede «ayudarla», así que le arrebata sus cenizas a su padre y se las lleva al cabo Marigaoka, a donde su amiga quería viajar.

My broken Mariko es un manga doloroso que nos enfrenta a una realidad durísima, pero merece mucho la pena. Waka Hirako ha hecho un gran trabajo para transmitir con sensibilidad las emociones de sus personajes: la culpa, la frustración, la tristeza, la necesidad de sanar y seguir adelante… Para mí es un tomo único imprescindible en cualquier mangateca.

La amiga de mi hermana, de Battan

El amor no siempre es fácil, ni en la adolescencia ni en la edad adulta. De esto precisamente nos habla Battan en La amiga de mi hermana, un tomo único publicado por Ediciones Fújur. Todo empieza cuando Ruriko, una estudiante de secundaria, se encuentra por casualidad con Kyoko, la antigua mejor amiga de su hermana Natsu, una mujer fascinante, misteriosa y con mucho estilo. Sin embargo, desapareció de sus vidas de repente, sin que Ruriko supiera el porqué. A partir de entonces, cuando terminan las clases, la chica visita a Kyoko y se deja cautivar por sus encantos hasta el punto de que, al final, le resulta imposible verla solo como una vieja amiga de Natsu.

A través de cuatro capítulos en los que la autora se mueve entre el pasado y el presente para mostrarnos los diferentes puntos de vista de Ruriko, Natsu y Kyoko, Battan nos cuenta una historia sobre las inseguridades, las esperanzas y la dificultad de cumplir ciertos deseos por infinidad de razones, muchas autoimpuestas. Los sentimientos de las protagonistas se nos transmiten con gran acierto en un manga que destaca por su sutileza y un dibujo muy característico, de líneas finas, curvas y delicadas.

 

Con esto termino la entrada de hoy. 🤗 De nuevo, disculpad por la tardanza; octubre ha sido un mes bastante complicado. 😅 ¡Pero más vale tarde que nunca! Dicho esto, os espero dentro de unos días —si nada me lo impide— con un nuevo post sobre manganime y mundo clásico. ¡Hasta entonces!


miércoles, 31 de agosto de 2022

Reseña: Happiness

Hace unos años, se cruzó en mi camino un manga titulado Las flores del mal. Me llamó la atención sobre todo por el título —Baudelaire es uno de mis poetas favoritos, así que me intrigaba la relación que podía tener con él— y, cuando por fin lo leí, quedé cautivada por una historia oscura, perturbadora. Ese fue mi primer contacto con Shûzô Oshimi, un autor que me parece especialmente interesante por la manera que tiene de ahondar en lo más sombrío de la esencia humana, con títulos incómodos dibujados con un estilo que siempre busca jugar con la narrativa de las viñetas. A partir de entonces, he ido leyendo muchas de sus obras, a cuál más espeluznante —qué decir, por ejemplo, de Rastros de sangre, que trata sobre una madre demasiado sobreprotectora y su hijo, atados por un vínculo asfixiante… y hasta aquí puedo leer—.

Una de las últimas ha sido Happiness. La empecé cuando Milky Way Ediciones comenzó a publicarla, pero, al final, decidí esperar a que estuviese completa para leerla del tirón: los tomos de Oshimi se hacen muy cortos y, cuando los terminas, te quedas con ganas de más. Fue una buena decisión; Happiness me enganchó y no la solté hasta que llegué al final de la historia. Y es que su autor plantea muchas cosas interesantísimas en sus páginas a raíz de sus protagonistas y las vivencias que perturban su normalidad. Hoy quiero hablaros de esta historia de vampiros. 😊

El mundo de la noche

© Shûzô Oshimi, 2015

Makoto Okazaki lleva una vida bastante anodina. Acaba de empezar secundaria, pero no lo ha hecho con buen pie: apenas tiene amigos en el instituto y, por si fuera poco, se ve obligado a hacer todo lo que algunos de sus compañeros, liderados por el carismático Yûki, le piden. Su día a día es siempre igual hasta que una noche decide salir de casa para devolver un DVD en el videoclub. Entonces, una chica muy extraña se abalanza sobre él y, para su sorpresa, le chupa la sangre. Pero no solo eso, también le hace una pregunta: ¿desea morir o prefiere ser como ella? Okazaki no se lo piensa dos veces y elige vivir. A partir de ese momento, todo cambia para el chico: tras despertarse en el hospital, se da cuenta de que le molesta la luz del sol, apenas tiene apetito… y se muere por beber sangre. Por suerte, no está solo: Gosho, una chica de otra clase, se ofrece a ayudarlo, aunque no termine de entender lo que le ocurre. Eso sí, ¿podrá controlarse eternamente? ¿Cómo logrará salir adelante?

© Shûzô Oshimi, 2015

En Happiness, Shûzô Oshimi nos ofrece su particular visión sobre los vampiros contándonos una historia sobre la oscuridad que se agazapa en nuestro interior y cómo intentamos hacerle frente, aunque no siempre sea fácil. Los diez tomos constituyen un viaje para los personajes en el que deberán tomar decisiones —complicadas la mayoría de las veces— y, si pueden, elegir qué quieren ser teniendo en cuenta sus circunstancias y su condición.

Dejarse arrastrar por los instintos… o no

Aunque Happiness no es la obra más retorcida del autor, se trata de un título oscuro, cada vez más según avanza la historia y los protagonistas se van adentrando en un lado desconocido de su realidad: el de las criaturas de la noche. Okazaki, Yûki, Gosho y Nao van evolucionando según lo hacen sus experiencias, que muchas veces son incómodas, terribles, de pesadilla. Cada uno de ellos tiene su propio camino. Mientras que unos terminan convertidos en vampiros, otros sufren las consecuencias de dicha transformación, de diversas formas. Y todos sufren. No solo la sed de sangre es atroz, también la manera en que esta afecta a los seres queridos de los protagonistas.

© Shûzô Oshimi, 2015

En este sentido, Oshimi plasma muy bien en el papel los sentimientos de los personajes, no solo de los adolescentes que se encuentran por primera vez con una situación que, hasta entonces, había pertenecido al terreno de la fantasía, sino también de quienes llevan ya mucho tiempo siendo vampiros y han asumido —o no— lo que esa nueva vida implica, como Nora, la chica que muerde al protagonista. Un buen ejemplo de ello es el propio Okazaki. En su caso, las luchas son constantes: en su interior late un instinto irracional, de depredador, que quiere reprimir con todas sus fuerzas porque, aunque su vida haya dado un vuelco, desea mantener su humanidad. Por supuesto, él no es el único con una carga a sus espaldas: todos los personajes de Oshimi tienen la suya. Traumas, desesperación, incomprensión, dificultades para luchar y salir adelante… Y, según vamos pasando las páginas, algunas de ellas se vuelven más pesadas.

Pero, aparte de todo lo que tiene que ver con los vampiros, Happiness nos enseña hasta qué punto nosotros mismos podemos convertirnos en bestias sin que nadie beba nuestra sangre. El ser humano también posee un lado oscuro que lo consume. Nuestras obsesiones, creencias y deseos pueden llevarnos a unos extremos tales que la línea que nos separa de esas criaturas de la noche, esclavas de su sed y sus instintos, se vuelve muy fina. Hay monstruos en ambos bandos.

Retratar la sed: el dibujo de Shûzô Oshimi

© Shûzô Oshimi, 2015

Los trazos de Shûzô Oshimi son muy especiales. En sus títulos, juega con todo lo que el dibujo le ofrece, y en ese sentido Happiness no es una excepción. Lo más destacable es la forma que tiene de representar los sentimientos de sus personajes, en especial de quienes, como Okazaki, sufren los terribles efectos de la sed de sangre. Para mostrárnoslos, deforma lo que se ve en las viñetas, emplea diferentes técnicas de dibujo, nos ofrece imágenes de expresión más sencilla en el trazo pero, a la vez, más impactante, aprovecha las páginas completas y las dobles páginas, juega con el color negro y las sombras… Gracias a ello, somos capaces de entender, muchas veces sin necesidad de palabras, el sufrimiento que domina la vida de los vampiros, especialmente de los que acaban de convertirse, acuciados por una necesidad imperiosa que les impide vivir con normalidad si no llegan a controlarla. Además, de vez en cuando, nos encontramos con ilustraciones a color, de lápiz y acuarela.

Con todos estos recursos, Shûzô Oshimi establece un contraste entre la vida cotidiana de Okazaki y los demás, esos momentos en los que creen posible la normalidad o el nivel de peligro es menor, y los instantes de locura más extrema. Esta dicotomía funciona muy bien en la narrativa del manga.


Con esto termino la reseña de hoy. 😊 ¡Espero que os animéis a leer Happiness si no lo habéis hecho! Os espero dentro de unos días, ya para la celebración del evento #AnimeRetroMFT. Os recuerdo que tendrá lugar el 10 de septiembre y que vosotros también podéis participar compartiendo recuerdos de las series de animación japonesas que veíais en la tele —es más, ¡los compañeros que también participan y yo os animamos a que lo hagáis!—. ¡Hasta entonces! 😊


domingo, 31 de julio de 2022

Reseña: Monotone blue

Conocí a Nagabe cuando ECC Ediciones anunció la publicación de mi título preferido del autor hasta la fecha: La pequeña forastera: Siúil, a Rún. Cuando vi que se trataba de una historia de fantasía un tanto oscura con cierto aire a cuento, al menos en lo que respectaba al dibujo, decidí que tenía que leerla. Fue entonces cuando se convirtió en uno de mis mangas favoritos, tanto por el especial dibujo de Nagabe —que me cautivó por su personalidad y delicadeza— como por lo que subyacía bajo la historia de Shiva y el Doctor, sus protagonistas. Desde entonces, he ido coleccionando los tomos de Nagabe que se han publicado en español. Monotone blue —a diferencia de los demás, que nos han llegado de la mano de ECC, lo ha editado Milky Way— ha sido el último de ellos, un BL protagonizado por animales antropomórficos en cuyas páginas me encontré una historia sencilla, bonita, que nos habla sobre problemas muy actuales. Hoy en Afrodita L quiero hablaros de ella. 😊

Una vida sin sobresaltos

Hachi es un gato adolescente que lleva una vida aburrida: odia estudiar, se duerme en las clases y su entorno está lleno de animales muy parecidos entre sí. Sin embargo, un día llega a su instituto de mamíferos alguien diferente: Aoi, un lagarto que acaba de trasladarse al barrio con su familia. De inmediato, llama la atención de todos sus compañeros, aunque Hachi parece una excepción… hasta que un día, después de clase, descubre un secreto que Aoi quiere ocultar a toda costa: su cola está llena de preciosas escamas azules. A partir de ese momento, ambos comienzan una amistad que los llevará a conocerse mejor. Y es que Aoi sigue guardando silencio sobre muchos aspectos de su vida, pese a que él y Hachi cada vez están más cerca el uno del otro.

© Nagabe, 2021
Monotone blue es un relato sobre las diferencias y lo fundamental que es entenderlas y aceptarlas para conectar con los demás. A través de Hachi y Aoi, sus idas y venidas, Nagabe nos cuenta una bonita historia llena de sentimiento que encierra un mensaje muy importante.

La belleza de lo que nos distingue

© Nagabe, 2021

El argumento de Monotone blue gira en torno a la relación que se establece entre dos seres completamente distintos que, pese a lo mucho que los separa, consiguen entenderse. De esa forma, Nagabe aborda diferentes temas: lo devastadores que pueden llegar a ser los prejuicios, el daño que la incomprensión y el rechazo pueden hacernos, los miedos que surgen en nuestro interior cuando queremos establecer vínculos pero nuestras experiencias nos frenan porque no queremos sufrir… En sus páginas, se habla de acoso escolar, de aceptación —por parte de los demás y de nosotros mismos— y de que, pese a todo, siempre podemos encontrar un lugar al que pertenecer.

La relación entre Hachi y Aoi se va desarrollando poco a poco, de manera muy natural. El ritmo que Nagabe le imprime juega en favor de la historia, ya que, de ese modo, los sentimientos y reacciones de los personajes resultan más verosímiles. Aoi tiene que adaptarse a un nuevo entorno, a unos nuevos compañeros, y la vida de Hachi, de pronto, ya no le resulta tan monótona. Cada uno vive sus propios procesos, y el autor los refleja muy bien en el tomo.

Eso sí, como todas las relaciones, tiene sus altibajos. Nagabe no solo nos muestra los momentos más agradables, también los desencuentros, los enfados, los malentendidos. Pero es precisamente en esos instantes cuando los dos protagonistas aprenden más sobre lo que significa comprender al otro y también sobre lo que de verdad sienten. Las dificultades les permiten reflexionar sobre su manera de comportarse y sincerarse. Saben reconocer sus errores e intentan enmendarlos para no perder ese vínculo tan preciado que surge entre ellos.

Unos animales muy humanos: el dibujo de Nagabe

© Nagabe, 2021

Como comentaba al principio, Nagabe tiene un estilo de dibujo muy particular, sutil, que por supuesto también sobresale en Monotone blue. No es la primera vez que el autor tiene a animales antropomorfos como protagonistas, a los que siempre dota de una gran expresividad. Hachi y Aoi no son una excepción en este sentido: su personalidad y sus emociones quedan perfectamente retratadas gracias al buen hacer de Nagabe. El carácter díscolo y divertido del primero, la melancolía y la timidez del segundo. El miedo, las inseguridades, la rabia, pero también las risas y la alegría. Realmente, es lo que más le interesa al autor: Monotone blue es un manga de personajes, de ahí que en ocasiones otros aspectos, como los escenarios, queden en un segundo plano.

 

Con esto termino la reseña de hoy. 😊 Espero que os haya gustado y os animo a leer Monotone blue si no lo habéis hecho. Por mi parte, os espero dentro de unos días con una nueva entrada sobre manganime y mundo clásico. ¡Hasta entonces! Y que sigáis disfrutando del verano.


sábado, 30 de abril de 2022

Reseña: Los artistas no pisan las flores

Como he comentado en alguna ocasión, me encanta leer tomos únicos. Hay ocasiones en las que seguir una serie larga me cuesta más, sobre todo por una cuestión de tiempo: si, de pronto, tengo muchas cosas que hacer, prefiero dedicar mis ratos libres a historias más breves. Mi cabeza me lo pide, pero, además, corro el riesgo de engancharme y no poder leer todo lo que me gustaría, aunque me muera de ganas por saber cómo continúa una serie. Así que, para esos momentos, me decanto por obras de un único volumen, entre las que podemos encontrar verdaderas joyas. Os he hablado de varias de ellas en el blog, y hoy quiero hacerle un hueco a una más, una de mis últimas lecturas: Los artistas no pisan las flores, de Marco Kohinata, publicada por Milky Way Ediciones. Su licencia se anunció en el pasado Manga Barcelona, ya que la autora participaba en alguna actividad, pero faltaba saber qué editorial se había hecho con ella. El misterio se desveló en febrero.

A decir verdad, Los artistas no pisan las flores me llamó la atención desde el principio tanto por la ambientación como por el tipo de historia que era. Parecía que iba a gustarme bastante y así fue: mi intuición raras veces se equivoca. La obra de Marco Kohinata ha sido uno de los tomos que me ha acompañado en un mes de abril bastante ajetreado en el que he tenido pocos ratos libres y, cuanto más avanzaba en la lectura, más la disfrutaba. Hoy quiero contaros por qué. 😊

Cuando el horror termina

© Marco Kohinata 2019

La Primera Guerra Mundial por fin ha terminado y, poco a poco, la «normalidad» va instalándose de nuevo en Europa. Sin embargo, hay muchos lugares a los que les cuesta resurgir de sus cenizas y borrar las huellas que los combates y las bombas dejaron en ellos. Eso es lo que sucede en el hogar de Momo, Lille, Jean y otras muchas personas, un pueblecito francés ubicado cerca de la frontera con Alemania. Hace años que una tranquilidad más o menos tensa se instaló entre ellos, pero el horror no se olvida. Y menos cuando aún hay edificios en ruinas, la crisis económica se cierne sobre el pueblo y el dolor por la pérdida persiste en los corazones. Pese a todo, la gente intenta seguir adelante, con una sonrisa y la esperanza de que se puede construir un mundo mejor. 

Los artistas no pisan las flores es un conmovedor tomo único en el que Marco Kohinata nos muestra breves retazos de la vida en el pueblo, unidos entre sí a través de los personajes que se dan cita en cada uno. Aunque a veces aparece reflejado el mundo de los adultos —marcado por los problemas económicos, el trabajo o el dolor por todo lo que vivieron en la guerra—, la mayoría de los capítulos están protagonizados por los niños, que, en muchos casos, animan a los demás a cambiar, a caminar hacia un futuro más alegre en el que todos se sientan parte del pueblo.

Vivir en la incertidumbre

© Marco Kohinata 2019

Son muchos los temas que Marco Kohinata aborda en sus páginas: la desesperación por un futuro incierto, los prejuicios y el odio hacia el diferente, los efectos que los avances tecnológicos tienen en la sociedad, las rencillas que pueden surgir por cualquier pequeñez, la facilidad con la que desechamos nuestras cosas cuando tenemos de todo, la necesidad de recordar a quienes ya no están para continuar con nuestra vida y aprender, la despoblación de las zonas rurales cuando acecha una crisis y parece que uno solo puede encontrar un buen porvenir en las ciudades… En cada uno de los capítulos autoconclusivos, la autora parte de uno de ellos para contarnos una breve historia en la que, como comentaba antes, siempre hay un pequeño atisbo de esperanza, pese a las complicaciones en las que se vean inmersos los personajes. Los artistas no pisan las flores nos muestra que no todo está perdido y se pueden encontrar soluciones cuando atravesamos una situación complicada. Por supuesto, puede que resolverla no esté totalmente en nuestra mano, pero sí podemos afrontarla de una manera distinta.

© Marco Kohinata 2019

Muchos de los relatos del manga siguen un esquema similar: uno de los personajes se encuentra en unas circunstancias concretas frente a las que tiene que reaccionar y que le permitirán aprender algo o darse cuenta del camino que tiene que seguir para alcanzar la felicidad —o algo que, más o menos, se le parezca—. Es cierto que la mayoría de ellos se ubican en el presente de los protagonistas, pero Kohinata nos permite, de vez en cuando, asomarnos al pasado para ver de primera mano algunos de los horrores de la guerra o profundizar en los personajes, en cómo son y por qué actúan como actúan. De esa forma, la autora construye unos relatos más redondos, que no por centrarse en la sencillez del día a día o en los sentimientos son menos interesantes.

© Marco Kohinata 2019

Otra de las cosas que más me han gustado de Los artistas no pisan las flores es la mirada tan limpia con la que muchos de sus personajes, sobre todo los niños, se acercan a su realidad. Aunque ellos no han vivido el conflicto de primera mano, son conscientes del daño que les ha hecho a los habitantes del pueblo y, aun así, se esfuerzan todo lo que pueden por labrarse un porvenir. En ellos también se reflejan algunos de los mensajes más bonitos del manga, como la necesidad de tender puentes entre nosotros y de comprender al otro, por diferente que sea: unidos, quienes viven en la aldea son más fuertes. Los adultos se dejan llevar bastantes veces por sus prejuicios y sus pequeñas desavenencias; son los niños los que se dedican a derribar esas barreras. Y, si juzgan a los demás o cometen errores a causa de dichos prejuicios, reflexionan al respecto.

El mundo tras la guerra: el dibujo de Marco Kohinata

Los artistas no pisan las flores es también un tomo único precioso por el estilo de dibujo. Los trazos de Marco Kohinata están llenos de expresividad, tanta que muchas veces no necesita bocadillos para transmitir sensaciones. Hay algunos capítulos del manga que se desarrollan, en mayor o menor parte, mediante imágenes mudas o con poco texto en las que la autora refleja con gran sensibilidad las emociones de sus personajes, sus circunstancias. Y le basta con eso para transmitirnos su mensaje.

Por otro lado, su estilo es bastante detallado. Enseguida nos sumergimos en la ambientación del manga, viajamos a ese pueblecito francés en compañía de sus personajes y paseamos por sus calles. En ocasiones, por las técnicas que utiliza en sus viñetas, tenemos la sensación de que estamos ante un cuaderno de dibujos y bocetos, lo que les confiere un encanto especial.

 

Con esto, termino la reseña de hoy. 😊 Os animo a leer Los artistas no pisan las flores; me ha parecido una obra muy bonita. Dicho esto, os espero dentro de unos días con una nueva entrada sobre manganime y mundo clásico —a ver si estas semanas tengo un poquito más de tiempo para dedicárselo al blog…—. ¡Hasta entonces! 🤗


miércoles, 13 de octubre de 2021

Mangas escritos por autoras II

Parece mentira, pero ya estamos en octubre otra vez —¡el tiempo cada vez pasa más rápido!—. Y con octubre llega de nuevo la iniciativa #LeoAutorasOct, que, como os comenté en la última entrada de septiembre, propone leer obras escritas por autoras y personas no binarias durante todo el mes para reivindicar su trabajo y darles visibilidad. El año pasado escribí una entrada al respecto en la que os recomendaba seis mangas escritos y dibujados por mujeres —que podéis leer aquí— y en 2021 me apetecía repetir. 😊 Así que aquí estoy. Hoy quiero hablaros de otras cinco obras que me han gustado o que han sido importantes para mí y que se suman a las recomendaciones de libros y mangas que estoy haciendo a diario en Twitter. Una buena forma de empezar el mes en el blog, ¿verdad? 🤗 ¡Vamos allá!

Sigue las nubes al nornoroeste, de Aki Irie

Comienzo con un manga muy particular por el sitio en el que se desarrolla: Aki Irie nos propone un viaje por Islandia en Sigue las nubes al nornoroeste. Es ese el país donde vive su protagonista, Kei Miyama, un chico de diecisiete años que se gana la vida como detective privado. Su don para hablar con los automóviles, sumado a sus habilidades de observación y deducción, le permite resolver los casos que le encargan. Aunque pronto tendrá que enfrentarse a una situación que amenaza con darle un vuelco a su vida…

En Sigue las nubes al nornoroeste, Aki Irie mezcla una trama de misterio con pequeños retazos del día a día de Kei, sus sentimientos y sus preocupaciones. Algunos de los capítulos tratan, simplemente, sobre el protagonista disfrutando de Islandia: sus paisajes, su comida, su gente. O haciendo que otros disfruten de la isla, como su mejor amigo, que llega desde Japón para visitarlo. Ese es, precisamente, uno de los puntos positivos del manga: destila pasión por el país, la misma que sintió Aki Irie cuando viajó allí y se empapó de su cultura. Su dibujo nos traslada a esa tierra sobre la que aprendemos a medida que avanzamos en la lectura. Una termina con muchas ganas de seguir los pasos de Kei y marcharse a Islandia una temporada.

Sigue las nubes al nornoroeste, publicado por Norma, es un manga lleno de magia por muchas razones. Para empezar, el fantástico estilo de la autora. Pero también la manera en la que combina los diferentes elementos de la trama, la personalidad tan curiosa de muchos de los personajes y la sensibilidad que el manga desprende en general. Si aún no le habéis dado una oportunidad, os recomiendo que lo hagáis: no os vais a arrepentir.

House of five leaves, de Natsume Ono

Ya os comenté el año pasado que Natsume Ono es una autora que me encanta, tanto por las historias que cuenta como por el estilo tan personal que tiene. Así que este octubre me apetecía recomendar otro de sus títulos —mi favorito hasta el momento de esta mangaka—: House of five leaves. Por desgracia, no lo podemos leer en español, pero sí en inglés.

House of five leaves nos cuenta la historia de Masanosuke, un ronin muy tímido que llega a Edo en busca de un trabajo para ayudar a su familia. Sin embargo, no es nada sencillo: su personalidad y su aspecto tan poco amenazador contribuyen a que, pese a sus habilidades, nadie quiera contratarlo… o a que lo despidan poco después de haberle ofrecido un puesto. Cierto día, Masanosuke se encuentra con Yaichi, un hombre que decide convertirlo en su guardaespaldas. Lo que no sabe el inocente ronin cuando acepta la oferta es que su empleador es en realidad el líder de una banda criminal dedicada a secuestrar gente.

House of five leaves tiene muchas cosas buenas. Un dibujo muy especial. Una trama llena de secretos que se van desvelando poco a poco. Y unos personajes a los que se les coge cariño enseguida y de los que siempre queremos saber más. El inocente Masanosuke. El misterioso Yaichi. El solitario Matsukichi. La independiente Otake. El malhumorado —pero amable en el fondo— Ume. Tanto ellos como quienes los rodean son el motor de una historia que de verdad merece la pena.

Kids on the slope, de Yuki Kodama

Kids on the slope, publicado en España por Milky Way, es un manga muy especial para mí porque me llegó en un momento algo complicado y de bastante estrés. Kaoru, Ritsuko, Sentarô y su amor por la música me ayudaron a distraerme un poco, fueron mi bálsamo entonces. Por eso este año me apetecía hacerles un hueco en mi entrada de recomendaciones, pero también porque, al margen del significado personal que esta obra de Yuki Kodama tiene para mí, es una bonita historia sobre el amor y la amistad, con sus momentos de felicidad y sus dificultades. 

Kids on the slope sigue a Kaoru, un chico serio al que le cuesta relacionarse con los demás y que se muda a Kyushu para empezar una nueva etapa en su vida, una bastante importante, aunque él no sea consciente al principio. Porque el instituto en el que se matricula no va a ser uno más en la larga lista de centros educativos a los que ha asistido a lo largo de su vida. En él está Sentarô, un chico muy particular que ama el jazz, y también Ritsuko, siempre tan cordial, que conquista su corazón desde el principio.

Amores adolescentes, problemas personales, obstáculos que superar y música son los ingredientes que utiliza Yuki Kodama para dar forma a su manga, una historia fresca que deja muy buen sabor de boca.

Amor es cuando cesa la lluvia, de Jun Mayuzuki

También la protagonista de Amor es cuando cesa la lluvia, Akira Tachibana, tiene que superar dificultades: se ve obligada a abandonar las competiciones de atletismo, tan importantes para ella, por una lesión en el talón de Aquiles. Pese a la tristeza, la chica opta por seguir adelante sin el deporte que le apasionaba y sustituye los entrenamientos por un trabajo a tiempo parcial en un restaurante. Entre cafés, batidos, meriendas y cenas es feliz. Y es que su encargado, Masami Kondô, tan despistado, tan amable con ella, se ha ganado su corazón. 

Amor es cuando cesa la lluvia, publicado por Tomodomo, es una historia de amor, sí, pero no solo eso. Tanto Akira como Kondô tienen sus propias heridas que cerrar, sus propios obstáculos que salvar, y poco a poco vemos cómo luchan por conseguir sus sueños, aunque parezcan imposibles a primera vista por las circunstancias personales de cada uno. Jun Mayuzuki nos hace conectar con ellos, y también con el elenco de personajes secundarios que rodean a los protagonistas.

La librera calavera Honda-san, de Honda

Termino la entrada con un manga divertidísimo que podemos leer en español gracias a Fandogamia: La librera calavera Honda-san. Lo descubrí hace unos años gracias a su anime. Cuando la editorial lo anunció me hizo mucha ilusión porque me había encantado la serie. Y es que las situaciones a las que tiene que enfrentarse la protagonista —a la que, por cierto, en el anime le pusieron voz masculina— son de todo menos convencionales. ¡Las risas están aseguradas!

La librera calavera Honda-san trata sobre la propia Honda y sus peripecias cuando trabajaba en una librería especializada en cómics. Ser librero es mucho menos glamuroso de lo que pensamos, y así nos lo muestra la autora: nadie te habla de los clientes raros y sus peticiones, las jornadas interminables para buscarles espacio a las novedades, la complicada organización de firmas, las visitas de los editores… Es un manga perfecto si queréis pasar un buen rato y conocer de primera mano algunos datos sobre el sector editorial y las librerías en Japón. Además, sus páginas están llenas de referencias a títulos y autores que muchos reconoceréis.

De los cuatro tomos de los que se compone la serie, Fandogamia ha publicado ya tres. ¡Por mi parte, tengo muchísimas ganas de que salga el último!

 

Hasta aquí la entrada de hoy. 😊 ¡Espero que os haya gustado! Como siempre, os espero dentro de unos días con una nueva entrada sobre manga y mundo clásico, una que, además, tengo muchas ganas de escribir. ¡Hasta entonces!


martes, 21 de septiembre de 2021

Reseña: Blissful land

Desde que se anunció el año pasado, tuve claro que Blissful land iba a venirse a mi biblioteca. Personalmente, disfruto mucho de este tipo de mangas —historias tranquilas, de vida cotidiana; son varios los slice of life que tengo en las estanterías— y, además, se trataba de una serie corta. Así que me animé a comprarlo cuando Milky Way sacó el primer tomo. Sin embargo, me pasó lo que muchas veces: se me van acumulando lecturas, por lo que decidí esperar a que saliese entero para leerlo de un tirón. Hace poco que lo terminé y ya puedo decir que se trata de una de las historias más dulces que he leído últimamente. 🤗 Y, como siempre que me ocurre cuando me encuentro con una obra que me encanta, quise dedicarle una entrada en el blog. En la reseña de hoy, nos vamos al Tíbet para conocer a Kan Shiba y Lati Moshi. 😊

Cambios, cambios, cambios…

© Ichimon Izumi 2018.

Kan Shiba lleva una vida tranquila en un pequeño pueblo del Tíbet. El muchacho, un aprendiz de médico de trece años, dedica sus días a recoger plantas medicinales —su pasión— y a ayudar a su familia. No hay muchos sobresaltos, a excepción de los problemas que tienen sus pacientes y que él intenta solucionar con una sonrisa y palabras amables. Sin embargo, un día llegan a la aldea unos vendedores ambulantes acompañados de una bella muchacha, Lati Moshi. Kan Shiba enseguida se da cuenta de que se trata de una novia que se dirige al encuentro de su nueva familia. Sin embargo, las cosas no son como se imagina… Porque los mercaderes terminan alojándose en su casa y, cuando emprenden el viaje de nuevo, dejan a Lati en su hogar. Es entonces cuando Kan Shiba descubre que la chica es su futura esposa y que se quedará con él hasta que se celebre la boda, aunque todavía falta un tiempo.

Blissful land es una historia muy dulce sobre un amor que va avanzando poco a poco, a medida que los dos protagonistas se conocen y empiezan a pasar tiempo juntos. Ichimon Izumi nos permite asomarnos a su vida diaria para mostrarnos sus preocupaciones, sus dudas, sus pequeños momentos de felicidad…  Nosotros, como lectores, disfrutamos de cada paso que van dando. Blissful land es un manga muy bonito que destila calidez y ternura.

Un nuevo camino

© Ichimon Izumi 2018.

Con la llegada de Lati al pueblo, ella y Kan Shiba empiezan una nueva vida juntos. La muchacha tiene que quedarse allí mucho antes de la boda porque su familia no podía llevarla hasta la aldea en otro momento, pero esa es una buenísima oportunidad para que se acostumbre a las tradiciones y el ambiente de su nuevo hogar. Y no solo eso: además, le permite conocer a quien será su marido. Sus gustos, su rutina, su forma de ser… Lo mismo le sucede a Kan Shiba. A lo largo de los cinco tomos de los que se compone el manga, Ichimon Izumi nos muestra cómo se desenvuelven en las diferentes tareas que se les presentan cada día, desde ir a buscar hierbas medicinales y atender a los pacientes hasta cocinar un plato nuevo o apacentar el ganado. Son esos quehaceres los que hacen aflorar la verdadera personalidad de los protagonistas: la pasión de Kan Shiba por su oficio y su bondad natural, la dulzura y el amor por los tintes de Lati. Poco a poco, van descubriendo que tienen más cosas en común de las que imaginaban y van construyendo una preciosa relación basada en el respeto y la preocupación por el otro.

© Ichimon Izumi 2018.

Sin embargo, el manga no nos habla exclusivamente de ellos: en los diferentes episodios, Ichimon Izumi también nos permite conocer a los personajes secundarios que los rodean. Pema, la inquieta hermana de Kan Shiba. Derek Kando, su padre y médico del pueblo. Nima Dorkar, su madre. Y también a sus pacientes y sus amigos, cada uno con su personalidad y su historia. Blissful land se centra en la relación entre Kan Shiba y Lati, sí, pero también es un mosaico conformado por otros personajes y sus circunstancias particulares, que influyen de una forma u otra en la cotidianeidad de los protagonistas. Ese es uno de los puntos que más me gustan del manga.

Blissful land no es una obra de ritmo trepidante, con giros sorprendentes, pero no le hace falta. Kan Shiba, Lati y todos los demás son lo suficientemente interesantes como para que nos preguntemos más sobre ellos. Queremos saber cómo va a evolucionar la relación de los dos protagonistas, de qué forma Kan Shiba conseguirá curar a los enfermos, a quién conocerán en el siguiente episodio.

Un viaje al Tíbet: el dibujo de Ichimon Izumi

© Ichimon Izumi 2018.

Blissful land no es solo un viaje emocional que hacemos en compañía de Lati, Kan Shiba y sus amigos y familiares. Ichimon Izumi también nos lleva a un lugar y una época muy lejanos, el Tíbet del siglo XVIII, y nos hace adentrarnos en una cultura poco conocida para nosotros, pero no por ello menos fascinante. En las páginas del manga, quedan retratados los paisajes de la región, los vestidos que llevan sus habitantes, las costumbres que rigen su día a día, los platos de los que disfrutan, los medicamentos utilizados por Kan Shiba… Todo con bastante detalle. Blissful land nos cuenta una historia preciosa con un dibujo igualmente bonito que nos permite asomarnos a la vida de una aldea tibetana. Y, por si nos queda alguna duda, al final de cada tomo se incluye una breve sección en la que se explican con mayor profundidad los aspectos de la cultura del Tíbet que se reflejan en la historia.

© Ichimon Izumi 2018.

Eso sí, aunque hace gala de un estilo detallado y preciosista, Ichimon Izumi se permite, de vez en cuando, cambiar el dibujo, sobre todo en lo que respecta a sus personajes. Cuando quiere darle una nota de humor a la historia, los dota de expresiones más sencillas y caricaturescas, de tal forma que el estilo acompaña a la situación. 

¡Hasta aquí la reseña de hoy! 😊 Espero que os haya gustado y que disfrutéis de Blissful land si os animáis a leerlo. Por mi parte, os espero la semana que viene con la última entrada sobre manganime y mundo clásico del mes. ¡Hasta entonces! 😊 ¡Muchas gracias por pasaros por aquí!